Cuando un niño construye y programa un robot, está aprendiendo mucho más de lo que parece. La robótica educativa convierte la tecnología en una herramienta para aprender a pensar.
Pensamiento lógico
Programar consiste en dar instrucciones ordenadas paso a paso. Al hacerlo, los estudiantes aprenden a organizar sus ideas y a anticipar qué va a ocurrir.
Resolución de problemas
Si el robot no hace lo que esperaban, toca investigar qué ha fallado y probar otra solución. Equivocarse forma parte del aprendizaje.
Creatividad y trabajo en equipo
Cada reto admite muchas soluciones. Trabajando en grupo, los estudiantes comparten ideas, se reparten tareas y aprenden unos de otros.
¿Llevamos RobotEd a tu centro?
Conocer RobotEd